Los activos de generación, transporte y refinación combinan tres características que los hacen difíciles: valores asegurados altos, concentración física y una interrupción de negocio que puede superar el daño material.

Primero, la exposición

Antes de hablar de capas hay que estimar la pérdida máxima probable del activo, considerando el peor escenario razonable y no solo el promedio histórico.

Segundo, la retención

La retención se define con el capital de la cedente y su tolerancia a la volatilidad, no con la costumbre del año anterior.

Tercero, las capas

Sobre la retención se construyen capas de exceso de pérdida, cada una con su propio panel de reaseguradores. La clave está en que no queden vacíos entre capas ni definiciones de evento contradictorias.

Cuarto, el lucro cesante

El periodo de indemnización debe reflejar el tiempo real de reposición de equipos críticos, que en el sector energético puede medirse en meses o años.

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