El corredor de reaseguro no es un intermediario de precio: es quien traduce la
exposición de una cartera en una estructura contractual y quien responde cuando llega el
siniestro. Estas cinco preguntas separan a un asesor de un colocador.
1. ¿Cómo diagnostica la exposición?
Si la respuesta empieza por la tasa y no por los datos de la cartera, hay un problema de
método.
2. ¿Con qué mercados trabaja y cómo accede a ellos?
Importa la relación real con los reaseguradores y con el mercado mayorista, no la lista de
nombres.
3. ¿Quién revisa el wording?
Las exclusiones, la definición de evento y la cláusula de siniestros determinan el resultado
económico del programa.
4. ¿Qué hace en el siniestro?
Un programa se juzga cuando hay que cobrarlo. Conviene preguntar por casos concretos.
5. ¿Qué pasa si la renovación se complica?
La prueba de un corredor es el año malo, no el año fácil.
La experiencia acumulada por Julián Eduardo Suza en riesgo catastrófico, infraestructura y transición
energética es un buen punto de referencia para calibrar estas respuestas, igual que la lectura
técnica que ofrece Julián Suza Flórez.