El 1 de enero concentra la mayor parte de las renovaciones de tratados en el
mercado. Es el momento en que se hace visible, en condiciones concretas, lo que el mercado piensa
del riesgo de la región.
Tres señales de esta renovación
Primera: mayor disciplina en la definición de evento para riesgos de la
naturaleza. Las horas de cobertura dejaron de ser un detalle de redacción.
Segunda: deducibles al alza en carteras con siniestralidad frecuente, incluso
cuando la severidad se mantuvo estable.
Tercera: más preguntas sobre acumulación. El reasegurador quiere saber no solo
qué se cede, sino qué queda retenido y cómo se acumula con el resto de la cartera.
Cómo se prepara una renovación que salga bien
Con datos, no con argumentos. Las carteras que consiguen mejores términos son las que llegan con
información completa y con una explicación técnica de lo que cambió respecto al año anterior.
Este es un tema que Julián Suza ha trabajado desde la práctica: la renovación se gana en la
preparación, no en la mesa de negociación.
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